11. BIENVENIDOS A LA ODONTOLOGÍA

BIENVENIDOS A LA ODONTOLOGÍA

Dr. Jaime Otero M.

Autor del libro " Administración en Odontología "
Autor del libro " Temas de Ortodoncia I "
Co‑autor de " El Ejercicio de la Odontología "

Lima, Febrero de 1992

Fui invitado a la ceremonia de graduación de los ex alumnos de una Facultad de Odontología de nuestro país. Cuando tuve la invitación en el escritorio, pensé que en esta oportunidad pasaría una o dos horas frente a una audiencia constituida por los ex alumnos (quienes de todas maneras iban a estar nerviosos), por sus familiares y sobre todo por sus padres, quienes asistirían a una ceremonia que emocionaría a todos, pero sobre todo a ellos. Sería la oportunidad que supondrían,  marcaría el cierre de sus obligaciones educacionales hacia los hijos que se graduaban.

Me llamó la atención la inasistencia de las autoridades de esa Universidad y pensé que estos muchachos que empezaban una nueva etapa de su vida, lo hacían enmarcados en un hálito de desamparo.

Coincidiría el momento que los antiguos alumnos cortaban el cordón umbilical de su adolescencia estudiantil, con el deseo de su profesorado de terminar ese nexo de dependencia?. Después de todo, debíamos suponer  que los estudiantes ya estaban debidamente preparados para correr independientes en los caminos de la vida y de la profesión.

En la entrega de los certificados de estudios tuve la oportunidad de analizar más de cerca sus rostros, facciones, gestos, actitudes y la forma de caminar de cada uno. La inmensa mayoría estaba sumamente nervioso y no era para menos. Después de todo, no se termina una carrera universitaria todos los años. Solamente hubo una persona a quien noté sumamente seguro: fue quien subió al escenario con paso decidido y firme, pero fue también el único al que se le cayó la toga, se puso la medalla de graduación al revés y casi se accidentó al momento de bajar del escenario.

Durante todo este acto de entrega de los Diplomas, pensé sobre muchos problemas que son comunes a quienes recién se gradúan en nuestra profesión. Cuánto sacrifico le habría demandado a cada uno de ellos, poder llegar a este momento. Traté de adivinar por los rostros, su edad  y en un ejercicio de imaginación, pensé si procederían de algún Departamento alejado de nuestro país o si serían de Lima.

Estuve también pensando, cuántos de ellos alcanzarían lo que se ha denominado como " éxito profesional " y también me pregunté cuántos de ellos tendrían un padre o un familiar Dentista, que le tendiera la mano para que tuvieran seguridad en los primeros años de su ejercicio profesional.

Hubiera sido imposible imaginarme cuántos de ellos podrían llegar a poseer un consultorio particular bien equipado y cuántos deberían dedicarse por necesidades económicas, a otra actividad ajena a la Odontología.

Pensé también: Ellos terminan hoy una etapa e inician otra aún más difícil  que es la actividad de todos los días y que será por el resto de sus vidas. Podrán acaso alcanzar sus ideales y sus metas?. Habrán sido suficientemente preparados científica y técnicamente para hacer una buena Odontología, o su capacitación habrá sido deficitaria?. Serán comunes exodoncistas o desearán dedicarse a alguna especialidad que el país no necesite?. Cuál será la idea que ellos tienen de la profesión?. Serán conscientes de que se podrán realizar como  personas y como profesionales, solamente si se sienten útiles a la sociedad de la que forman parte y de la que jamás se podrán alejar ?.

Para el país será beneficioso todo su esfuerzo, o su vida cotidiana se dispersará inútilmente en actos profesionales intranscendentes?. Algunos de ellos dejarán huella en la historia de la Odontología nacional?. Sabrán que constituyen líderes en el campo de la salud y que todos esperaremos siempre mucho de cada uno de ellos?.

Supuse que su preparación había seguido una metodología bien elaborada, de acuerdo a una estructura curricular planificada y que su Alma Mater habría cumplido con ellos, de acuerdo a lo que les había exigido.

Recordé la conversación que había tenido en días pasados con un colega quien me manifestó que a su criterio, algunas Facultades enseñaban bien la Odontología, pero que no preparaban a sus alumnos para ser buenos odontólogos. Que a veces había exceso en la profundidad de la preparación en algunas materias médicas y que en otros casos, se descuidaba el entrenamiento en algunas áreas esenciales de nuestra profesión. 

Todos estamos de acuerdo en que la Odontología es una profesión médica de servicios en el área de la salud, pero creo que Medicina y Odontología no son sinónimos. La Odontología es Medicina para la boca y áreas circundantes, pero la metodología de nuestro trabajo cotidiano, difiere del que realiza un médico cirujano.

He expresado a mis pacientes (cuando he debido referirlos a interconsultas con un médico especialista), que el error que comete un odontólogo que actúe como médico, es semejante al que comete un médico que actúe como odontólogo. 

Ambos especialistas conocemos de ambas ramas del saber humano, pero cuando se sobrepasan los límites señalados por nuestra capacidad y preparación curricular, el error deviene casi automáticamente.

Me repetí insistentemente la siguiente pregunta:  ¿ Cuántos de los graduandos podrán resolver las barreras que se les interpongan como consecuencia de la problemática socio‑económica por la que atraviesa hace muchos años nuestro país?.

Desconozco si en nuestras universidades se realizan Seminarios al final de la carrera, en los que se señale a los ex‑alumnos los caminos más útiles a seguir, ante el inicio de una nueva etapa de su vida ya como profesionales, o si el proceso de transferencia es frío, inanimado, inerte, inconsecuente y que solo dista una conformidad de notas y de la entrega de un Diploma. El poseer un papel con el escudo y el sello de una Facultad, no constituye nada más que un brevete que permite conducirnos dentro de las áreas de la Odontología, pero no es sinónimo de que sabremos resolver las situaciones que se nos presentarán.

Cuando terminé la Universidad hace más de 25 años, cumplí con los requisitos de aprobar las materias del último año, pedí fecha de sustentación de Tesis y del Examen de Grado y nadie me dijo siquiera: " Adiós y buena suerte".

Felizmente tuve en ese momento  un padre y un hermano odontólogo, que me tendieron la mano al empezar a cruzar el río de la Odontología, cuando apoyé los pies sobre piedras inestables.

He conversado con recién graduados de muchas de las Facultades de nuestro país y muchos me han manifestado que no se les brindó la oportunidad de conocer y utilizar un último puente que les hubiera ayudado a salvar el límite entre su Universidad y la vida de profesional. Algunos han tenido ceremonias de graduación semejantes a la que estaba asistiendo y otros a los que ni siquiera se les había despedido. Se les entregó el Título y " Hasta luego, señor ".

Espero que los comentarios de las siguientes páginas sean de utilidad para los que recién se gradúan y que les puedan servir como una guía que les aclare el panorama que tienen frente a sí mismos: una linda profesión para la que han sido capacitados pero de la que desconocen las reglas de juego.

En una publicación denominada " El Ejercicio de la Odontología " que editó el Colegio Odontológico del Perú el año 1991, se brinda a quien juramenta como Cirujano Dentista, 230 normas, sugerencias o recomendaciones, sobre su futuro trabajo diario y le aconsejo su constante lectura. Ese fue un paso importante que dio nuestro Colegio, para facilitarle al recién graduado su desenvolvimiento en esta nueva etapa de su vida y esta publicación, pretende ser otro elemento de ayuda.

1.‑ Ud. y el Colegio Odontológico del Perú.

En el Colegio Odontológico hemos empezado a realizar trimestralmente, una reunión de bienvenida a los recién graduados y conversamos con ellos sobre el significado de esta nueva etapa: su transición de personas dependientes y sometidas a un sistema educativo estricto, hacia una etapa de independencia y liberalidad. Estos conversatorios son de utilidad, pues se refuerza el espíritu corporativo que debemos tener todos los profesionales que tenemos muchas cosas en común.

Es muy difícil hallar a alguien que sea absolutamente autónomo y es importante que se tenga presente que los profesionales pasamos de los brazos de nuestros padres, a las manos de nuestros Maestros y que después, nos encontraremos bajo la tutoría de nuestro Colegio profesional.

Ud. se podrá preguntar: Tutoría por qué y para qué?. " Tutoría "  significa: "Autoridad conferida por Ley para cuidar la fortuna de un menor; Protección, Salvaguarda ".

Le pido reflexione sobre lo siguiente: al momento de la graduación, todos tenemos muchísimos conocimientos sobre la Odontología, pero muy pocos sobre el ejercicio de esta profesión. Con la tutoría del Colegio, no se establece una relación de dependencia, sino que se producirá un intercambio de conocimientos, del que Ud. se beneficiará ostensiblemente. Empezará Ud. a formar parte de la gran familia odontológica.

Supuestamente todo graduado está ya preparado para sobrevivir independientemente, pero le faltará aquello que se llama " experiencia " y que obtendrá  a través de los años. No es el tiempo el único camino que le permitirá adquirirla, sino que el consejo fraterno y la comunicación de los hechos de todos los días, de parte de alguien mayor en años y en profesión, le indicará más claramente qué caminos seguir y cuáles evitar. Esto le permitirá  no cometer errores y sobre todo " quemar etapas " en su vida profesional.

El conocer los hechos que ya han vivido quienes le antecedieron en la profesión, el recibir consejos y aceptarlos después de analizar su sentido y contenido, denotará sabiduría de parte de quien sepa asimilar las recomendaciones y las experiencias ajenas.

" Sabiduría " significa " Prudencia, instrucción, conocimiento " y " Prudencia ", es " virtud que hace prever y evitar las faltas y peligros. Buen juicio. Cordura ". Todas estas características son propias del hombre sabio y sabios somos en Odontología. “Sabios” en nuestra ciencia.

El tutelaje del Colegio hacia todos nosotros, se establece por la Ley 15251. El carácter normativo del Colegio redunda " en cuidar la fortuna" del que recién empieza y también de quien está en el camino de la superación. En “la superación” estamos todos, pues jamás se termina nuestro proceso de capacitación. Cualquier profesional que crea que terminó sus estudios, estará errado, pues nadie puede acumular dentro de sí todo el conocimiento que esta profesión nos ofrece. La capacitación no solo se refiere al proceso de acumulación de conocimientos y de experiencias de trabajo con los pacientes, sino que implica el perfeccionamiento de nuestra conducta frente a la profesión, así como el desarrollo de mejores medios para el trato entre nosotros mismos, a través de los cuales  que lograremos la superación  del conjunto.

Recuerdo que en una publicación anterior, expresé: " De una sola cosa estoy seguro ahora después de hacer mi especialidad por más de 25 años y es que todavía es muchísimo lo que me falta aprender sobre ella ".  No creo que ningún profesional pueda expresar, que ya aprendió todo sobre la Odontología.

El tutelaje del Colegio Odontológico nos permite nutrirnos beneficiosamente. Desarrolla nuestra identidad corporativa y ejecuta un Programa de Perfeccionamiento Profesional, por medio del que se ofrecen a nivel nacional, Conferencias, Cursos, Seminarios y diversas actividades, que siempre nos serán de utilidad.

El Colegio es una entidad normativa de la profesión. Este carácter le permite alcanzar una mayor organización entre las personas frente a la profesión y su ejercicio, es decir, su práctica. Posee un Código de Etica al que todos estamos obligados a jurar, para  obedecer y cumplir. El Código es de carácter conceptual, no limitativo, pero sin embargo es punitivo para quienes lo infringen. Ha sido  aprobado en Asamblea de los colegiados y es un conjunto de disposiciones que regulan nuestra vida profesional, pues así todos hemos acordado que sea. 

Debemos conocerlo bien, no  para temerlo pues no es ése su espíritu, sino para conocer con claridad, los parámetros dentro de los que podemos desplazarnos con libertad. 

Cuando el hombre vive en sociedad, debe respetar ciertas normas que la misma sociedad le exige. Cuando un grupo humano no tiene señaladas sus normas de conducta deviene en el libertinaje, lo que nunca le ayudará a progresar.

Vivimos en una sociedad civilizada y " Civilización " significa " el conjunto de caracteres propios de un pueblo o raza ". Civilización es sinónimo de " Cultura, Instrucción, Educación " y cultos, instruidos y educados, somos todos quienes hemos tenido el privilegio de acceder a la Universidad.

La colegiación es obligatoria. No es una opción que se escoja, sino una norma que se debe cumplir obligatoriamente. Quien no se colegie, no podrá ejercer libremente la profesión. Quien no se colegia y la ejerce, efectúa ejercicio ilegal de la profesión y el Código Penal vigente, establece en sus Artículos 363 y 364 que quien ejerce ilegalmente una profesión, puede sufrir pena privativa de su libertad. 

Independiente de la obligación legal implícita, es lógico y natural participar de las actividades del Colegio, pues son más los beneficios que de él obtenemos, que a lo que nos obliga. También tiene a nuestra disposición, un servicio de prevención y protección. (FOPRODON). Con el pago de una cuota muy baja, obtendremos una serie de beneficios. Cuanto más lo apoyemos y deseemos que se refuerce, mayores serán las ventajas que todos podamos recibir de él.

2.‑ Usted frente a la sociedad

Es importante destacar que el graduado ha sido capacitado en Odontología, pero ésta no es un concepto abstracto, etéreo, sino que existe frente a una necesidad del hombre. A él se le debe aplicar, para lograr que se beneficie de ella. Nadie puede ejercerla en una isla solitaria a pesar de que fuera el mejor odontólogo del mundo.

La nuestra, es una profesión de proyección social y por ende comunitaria. Adquiere mayor valor  cuando a través de ella, se da bienestar al hombre.

" Comunidad " significa " estado de lo que es común " y la enfermedad bucal es común en los seres humanos. A ellos nos debemos y por ellos existimos: para solucionar los problemas de salud bucal de nuestro país hemos sido formados en nuestras universidades.

Los problemas de salud bucal prevalentes en el Perú, son: Caries, Enfermedad Periodontal y Maloclusiones Dentarias.

El daño poblacional referido a estos tres estados patológicos, es muy alto por sí mismo y comparativamente, respecto al que se presenta en otros países. El solucionarlos es responsabilidad de nosotros, los odontólogos, pues sería fatuo pensar que otros profesionales como los ingenieros o los abogados, sean quienes vayan a resolverlo.

La solución de estos problemas es de responsabilidad directa del  Estado, pero no única. Debemos tener presente, que Perú somos todos quienes vivimos en nuestro país, resaltando que seremos los dentistas quienes aportaremos la tecnología adecuada para obtener este objetivo de salud.

Si somos objetivos, sabemos que el Estado peruano no cuenta con una economía capaz de emprender bajo sus auspicios directos o exclusivos, una acción rehabilitadora del daño de salud ya existente.

Expresé en una publicación anterior, sobre Odontología y Salud Pública, que debíamos poseer una actitud interior encaminada a que todo acto profesional que realizáramos a cualquier paciente, debía ser conceptuado con integralidad respecto a la solución del problema de salud bucal existente en nuestro país. Solamente la conjunción de los esfuerzos individuales, logrará la solución de los problemas comunes. Cuando atendamos a cualquier paciente, le deberemos aplicar aquellas normas de terapia que mejor le resuelvan su problema de salud bucal y como el individuo es parte de la comunidad, el problema común será así resuelto algún día. Debemos hacer el mismo esfuerzo y tener igual actitud, ya sea que nos encontremos en la práctica privada o trabajemos para cualquier institución pública o estatal.

Aún si nuestro país fuera rico en dinero, para desarrollar una campaña curativa a la población, seríamos los odontólogos los encargados de ejecutarla y la actitud interior con espíritu integral a la que hemos hecho referencia, siempre normará nuestra acción profesional, pues si así no lo fuera, todo esfuerzo siempre será absolutamente inútil.

Deberemos estar siempre muy bien capacitados en la metodología terapéutica de la Caries, Enfermedad Periodontal y Maloclusiones Dentarias y sobre ellas debemos trabajar primariamente. Son los estados nosológicos de salud bucal que presenta nuestra población con mayor frecuencia.

Alguna vez expresé lo siguiente: " aquel profesional que esté bien capacitado para curar caries, podrá vivir tranquilo, pues nunca le faltará trabajo mientras viva ". No constituye un concepto simplista, como se pudiera juzgar a priori, por la enorme prevalencia de esta enfermedad, la caries, en nuestro país..

Somos conscientes que el esfuerzo que haga el Ministerio de Salud, a través de su Dirección Nacional de Salud Bucal, deberá ser orientado a resolver en primer lugar la urgencia de lo ya existente. Esta es la razón por la que desgraciadamente se orienta la acción hacia las exodoncias, pues el daño actual en la salud bucal de muchísima gente, ha rebasado los límites del bienestar mínimo de grandes grupos humanos.  

Conocemos los Programas de la Dirección Nacional de Salud Bucal del Ministerio de Salud, pues trabajamos estrechamente con sus integrantes. La metodología que preconizan para la solución del problema a nivel nacional, es aplicable y dará buenos resultados algún día, pues ellos se han nutrido de las experiencias ejecutadas en otros países que sí han resuelto los problemas de esta naturaleza. Los Programas son buenos y aplicables; el problema es la falta de recursos gubernamentales para ejecutarlos.

La salud bucal no constituye un problema para algunas naciones que han contado con el dinero suficiente para desarrollar campañas preventivo‑promocionales intensas en el tiempo y con la profundidad exigida. Desafortunadamente nuestro país no cuenta con la economía que le permita destinar los recursos humanos y materiales necesarios que demandan las acciones de este tipo.

Capacidad y tecnología apropiada, sí tenemos. Cuando Ud. escucha que en nuestro país se hace Odontología de muy alta calidad, es cierto. Nuestros Maestros son escuchados internacionalmente con respeto, pues sus conocimientos son bien apreciados. Buena disposición de ánimo, tenemos todos, pero desgraciadamente esto no es suficiente. La solución integral del problema de salud bucal no es simple. Cualquier campaña preventivo‑promocional que se desee ejecutar o que haya sido realizada en cualquier país del mundo, exige o ha exigido, aparte del dinero correspondiente, la debida disposición de los odontólogos y la concatenación de otros factores. La aceptación de la campaña de parte de la población, dependerá de la forma como ésta sea realizada, pero su éxito estará supeditado al nivel cultural de aquellos a quienes está dirigida.

En nuestro país no podremos pedirle a un hombre que cepille sus piezas dentarias por lo menos tres veces al día y que utilice pasta de dientes, si debe destinar sus pobres recursos económicos a solucionar problemas mucho más urgentes, como pueden ser la alimentación de sus hijos y aún su propia comida. No se puede pedir a ese padre de familia que gaste dinero en curar las caries de su hijo, si primero debe atender a otros problemas de salud de ellos, como puede ser el cólera, la tuberculosis o desnutrición.

No es que nos encontremos en un callejón sin salida, pues la esperanza es lo último que perderemos. Nuestra disposición interior consistirá en realizar nuestro máximo esfuerzo para trabajar con dedicación y constancia, buscando el mayor beneficio de todas las personas que nos pidan consejo o atención profesional y constituiremos un factor valiosísimo con este fin. También será nuestra obligación, apoyar cualquier campaña educativa que se ejecute, por más modesta que nos pueda parecer. No olvide que Ud. es parte fundamental del Programa nacional de Salud Bucal del paíos. Ha sido preparado para ello.

3.Ud. y los servicios que prestará. Sus Honorarios Profesionales.

Deberemos ejecutar nuestros servicios profesionales, pensando siempre en el beneficio y en la economía de nuestros pacientes. Desde el punto de vista del Marketing, la sociedad peruana tiene un problema común llamado " dinero "  y creo innecesario referirme más extensamente a esta situación, porque todos la conocemos.

Si ofertamos servicios caros, la generalidad de las personas no podrá acceder a ellos con facilidad y su inaccesibilidad frustará al paciente y a nosotros mismos, pues no tendremos trabajo suficiente que nos permita vivir adecuadamente.

Nuestra realidad es la siguiente: la gente no tiene dinero remanente para atender a su salud buco‑dentaria y tiene una alta necesidad de nuestros servicios profesionales. Nuestra habilidad y sensibilidad social, nos debe inducir a desarrollar políticas de trabajo especializado que permitan adquirir salud dentro de su capacidad. Nuestra razón de ser en la sociedad es brindar servicios de salud, pero que puedan ser adquiridos por quienes lo necesitan.

En diversas ciudades del país he escuchado que un porcentaje considerable de odontólogos no tiene suficiente trabajo, ya que la gente no va a los consultorios por que no tienen posibilidades económicas. Si el problema fundamental es dinero, ofrezcamos " servicios baratos " ( accesibles, por denominarlo de alguna manera para que el concepto quede bien claro), manteniendo siempre la más alta calidad. Un servicio de baja calidad, nunca dará buenos resultados. Si la solución a nuestro problema de ocupabilidad laboral nos obliga a reducir nuestros márgenes de utilidad, no existirá otra solución mejor que ésta, al menos por el momento. Sí es posible combinar un servicio eficiente con honorarios bajos, si constantemente nos preocupamos en aumentar la productividad y en disminuir los costos en nuestro ejercicio profesional (consultorio).

El tema de los honorarios ha sido considerado por muchos años, tabú entre los profesionales. No se consideraba "elegante" hablar de "dinero". Felizmente la evolución de las ciencias sociales y el haber concientizado su transcendencia, ha modificado el criterio que se mantenía sobre él.

Recordemos que la estructura socio económica de la población de nuestro país, no es uniforme. No podemos negar la existencia de una clase social alta, muy pequeña, cuya capacidad económica es muy alta y a quienes pagar los honorarios del dentista, no les significa ningún problema.

Paralelamente a este grupo humano, tenemos la clase media que constituye el grupo poblacional más numeroso, pero que no es mayoritario. Esta clase no es uniforme en su estructura económica, existiendo diversidad en su poder adquisitivo. Está formada por los aproximadamente 200,000 profesionales existentes en el país y también la integran comerciantes, industriales, técnicos y otros.

La constituimos aquellos que debemos hacer un determinado esfuerzo económico cuando debemos afrontar los honorarios de cualquier profesional liberal. Nuestra cultura nos obliga a esforzarnos para brindar salud a nuestros hijos y familiares. Somos un grupo humano que ha sufrido una disminución considerable en el poder adquisitivo de nuestros ingresos.

Para completar el cuadro de la estructura socio económica de la población de nuestro país, señalemos la existencia de un grupo mayoritario, cuya capacidad económica es muy baja, ya que sus ingresos son exiguos. Se encuentran sub‑empleados o desempleados y son quienes no tienen acceso a los servicios de salud, salvo a los de tipo asistencial o benéfico. Paralelamente a su baja capacidad económica, son personas que sufren los estragos de la incultura y de enfermedades que a veces ponen en peligro su vida.

Las condiciones sanitarias de sus viviendas son deficitarias y son personas que generalmente no tienen cubiertas sus necesidades básicas. Hemos efectuado una estratificación muy general de nuestra sociedad y señalemos que es y será nuestra obligación, brindar servicios de salud buco dental a todos ellos, ya que el Estado es económicamente incapaz de ofrecérselos y menos de solucionárselos.

A las personas del primer grupo, les podremos ofrecer trabajos odontológicos refinados y por ende caros, pues ellos sí pueden "adquirirlos". A los integrantes de los dos grupos siguientes (a los cuales pertenecemos la inmensa mayoría de los dentistas), deberemos ofrecerles y brindarles servicios de alta calidad, pero nuestros honorarios no deberán ser altos y tendrán que serles accesibles.

4.Ud. y su futuro Consultorio

En una publicación que tenemos en preparación (un libro sobre Marketing en Odontología), demostramos que cualquier profesional odontólogo, sí puede recibir ingresos adecuados si sabe respetar y aprovechar las condiciones actuales del "mercado" constituido por quienes necesitan nuestros servicios.

Si desconoce el tema del Marketing, podría llamarle la atención lo que expondré a continuación, pero a nivel internacional ya se habla con frecuencia de los consultorios odontológicos, como " empresas de ventas de servicios de salud bucal ". 

Paralelamente, la ciencia de la Administración nos señala que para lograr que cualquier empresa sea rentable, se debe  " mantener una política adecuada de realización de ventas y que por éstas se obtenga una margen de utilidad razonable".  Desde el momento que nosotros ofrecemos y brindamos un servicio de salud, a cambio de una determinada cantidad de dinero ( honorario profesional ), lo que hacemos a diario es la " venta de servicios de salud ".

En un párrafo anterior, señalamos dos conceptos que deseamos ampliar. El primero fue " mantener una adecuada política de realización de ventas " y se refiere a que deberemos mantener una estructura operativa constante que nos permita brindar ininterrumpidamente nuestros servicios, a quienes nos lo solicitan.

La infraestructura de nuestro consultorio, deberá estar acondicionada para poder brindar en todo momento los servicios que necesite la gente. Si el problema fundamental de nuestra comunidad es la caries dental, en adultos y niños, deberemos estar muy bien acondicionados y capacitados física y tecnológicamente para ofrecer magníficas obturaciones dentarias. Deberemos conocer muchísimo de fisiopatología pulpar, de materiales de obturación y también sobre Endodoncia y especialidades afines, pues las obturaciones constituirán nuestra labor de todos los días. Si las obturaciones que hacemos se quiebran o caen, las personas a quienes se las hayamos ejecutado, buscarán en el futuro a otro profesional que esté más capacitado que nosotros y que le ofrezca un trabajo de mejor calidad y de mayor garantía y duración. No nos buscarán con regularidad, pues desconfiarán de nuestros trabajos.

Un amigo que es un empresario de éxito, me expresó hace muy poco tiempo: "En la actualidad es muy difícil conseguir clientes para mis negocios y me esfuerzo muchísimo para no perderlos cuando los logro ". En Odontología deberemos poner especial énfasis en formar, mantener y sobre todo conservar, una buena cartera de clientes (pacientes).

La infraestructura de nuestro consultorio debe ser capaz de mantenerse siempre con un alto nivel de productividad y nunca deberemos correr el riesgo que por que se quemó el foco de luz de nuestra lámpara, por que se atascó el rotor de la turbina o por que se dañó la compresora por falta de mantenimiento o por que se nos terminó el material de impresiones, debamos vernos obligados a dejar de trabajar algún día, perdiendo a los pacientes que nos fueron a buscar. El tiempo jamás se puede reponer; para hacer lo que no se hizo hoy, mañana tendremos que utilizar tiempo adicional.

Imagínese qué rápido estaría vacante el cargo de gerente de ventas de una tienda, si ésta no puede vender nada durante una semana, por que se perdió la llave de la puerta de ingreso de los clientes y no se pudo abrir la tienda  durante todos esos días. Tenga siempre presente, que nosotros somos los gerentes de nuestro propio consultorio.

Una vez leí lo siguiente: " Todas las personas disponemos de las mismas 24 horas todos los días. Aquellos que produzcan más en ese mismo período de tiempo, tendrán mejores márgenes de utilidad en su propio beneficio ".

Cuando nos referíamos al concepto: " mantener una adecuada política de realización de ventas ", también deseábamos destacar que cualquier venta llega a ser real, solamente después que se haya realizado. Antes de ser ejecutada, es un simple " proyecto de venta ".  Tendremos que capacitarnos para desarrollar nuestra habilidad vendedora de los servicios que ofertamos.

Para lograr incrementar nuestras " ventas ", será indispensable considerar los siguientes factores:

a) Mantener nuestra capacidad profesional, siempre muy alta. ( Calidad, siempre ).

b) Tener conocimiento exacto de las necesidades del paciente.

( Buenos procedimientos de Diagnóstico y adecuada recomendación de alternativas de terapia.). 

c) Conocer la metodología apropiada para lograr la ejecución de los servicios solicitados y requeridos.

( Cuando no sepa algo, estudie o pregunte: nadie nació sabio.)

d) Consultorio apropiado:

‑ que tenga áreas suficientes: los ambientes de trabajo con el espacio debido. Ni muy pequeños que no permitan trabajar con comodidad , ni muy amplios que impidan tener a la mano los implementos de trabajo lo que nos obligará a perder tiempo innecesariamente por desplazamientos inútiles.

‑ que sea y se vea limpio (una escupidera sucia nunca será una escupidera apropiada y menos bonita. La observación de algodones ya utilizados, dentro del depósito de desperdicios o en  el suelo, no animará a nadie a atenderse con nosotros).

‑un profesional presentado y vestido adecuadamente, siempre venderá una imagen de higiene que lo enaltecerá.

Con el ánimo de no repetir comentarios ya efectuados, le recomiendo leer el libro " Administración en Odontología " en el que ya fueron presentaron diversos conceptos sobre este tema y otros afines.

e) Promoción adecuada:

Este es un factor fundamental para alcanzar " éxito en Odontología ", pero de ninguna manera es el único. La Promoción es uno de los pilares de la ciencia del Marketing y le aconsejo ser " agresivo " promocionándose. Esta aseveración nunca le permitirá utilizar medios y modos indebidos y menos faltar a la Ética profesional. El estilo que utilice para "venderse", deberá ser siempre muy elegante y prudente, manteniéndose dentro de los parámetros de la categoría médica de nuestra profesión. Adicionalmente, piense que a los profesionales liberales nos buscan en nuestro consultorio los amigos y jamás nuestros enemigos. Aprenda a hacer más amigos y tendrá más pacientes.   

Le será muy conveniente tener siempre tarjetas de presentación muy bien confeccionadas. En ellas indicará su nombre, la dirección del consultorio (con una referencia clara de su ubicación, si fuera necesaria), y su horario de atención.

Ud. siempre deberá estar en su consultorio en las horas que indica en la tarjeta, para evitar que alguien lo busque y no lo encuentre. Si esto le sucediera, no habrá desperdiciado una tarjeta, sino que habrá perdido un paciente. 

En esta tarjeta de presentación señale el teléfono del consultorio u otro en el que se le pueda ubicar con facilidad, aún fuera de las horas de consulta. Si no dispusiera de ningún teléfono, recuerde que existen los teléfonos comunitarios y los servicios de recepción de mensajes. Si desea, puede también indicar en su tarjeta las principales labores profesionales que realiza, pero nunca incluya una relación muy extensa pues el que es especialista en todo, no es bueno en nada. Si Ud. es capaz de hacer muchos tipos de trabajos, ponga en la tarjeta: "Odontología General" u "Odontología Integral". 

Ahora que ya tiene sus tarjetas de presentación, llévelas siempre consigo y aproveche todas las oportunidades que se le presenten, para entregarlas a sus amigos y a quienes conozca. Cuando vaya a una reunión, a alguna kermesse, a alguna actividad de su club y en todo momento, lléveles con Ud. y entréguelas.  Dígale a los demás: "Soy Fulano de Tal. Soy Dentista. Estoy a sus órdenes para lo que se le ofrezca. Le doy mi tarjeta para que pueda ubicarme fácilmente cuando me necesite. Siempre tendré mucho gusto de recibirle en mi consultorio". Nunca entregue su nombre y dirección en cualquier papelito o que la persona interesada deba recordarlo o escribirlo después. Los papelitos estorban y se botan. Las tarjetas que se reciben, se guardan. Mire Ud. su propia billetera o el cajón de su mesa de noche o el de su escritorio y verá cuántas tarjetas guarda. Muchas de ellas, ni Ud. mismo sabe para qué las ha estado conservando tanto tiempo, pero ahí están las que le fueron entregadas.

En el proceso de promoción, el segundo paso que le aconsejo siga es el siguiente: elabore un plan de acción promocional en la comunidad en que vive. 

Si cerca de su consultorio existe algún club, alguna parroquia u otra institución a la que asistan muchas personas, hágase socio del club, participe de las actividades sociales o religiosas de la parroquia y ayude con el trabajo de la institución. Ofrezca su colaboración directamente, pero nunca exagere, pues los demás podrán creer que Ud. busca figuración impertinente y los impertinentes no son buenos dentistas.

No tenga temor de presentarse Ud. mismo, ofreciendo ayuda. Con mucha prudencia, ingrese a los círculos ya existentes: Ud. siempre repartirá sus tarjetas, pero nunca las entregue a todas las personas a la vez. Cuando vaya a alguna reunión, converse con las personas a quienes no conozca. Entable conversaciones sencillas y escuche con atención aquello que los demás le expresen.

Las Relaciones Humanas y las Relaciones Públicas son parte integral de toda profesión de servicios y una buena manera de ganar amigos, es interesándose en los demás. Aprenda a escuchar y ganará estimación. Si Ud. es una persona a quien le es difícil iniciar una conversación con alguien desconocido, memorice algunos temas de interés común. Siempre recuerde que la persona que tenemos frente a nosotros, conoce mucho de un tema: él mismo. Interésese en su trabajo, sus proyectos, pídale su opinión sobre algún tema general o acontecimiento de actualidad y no se ponga a discrepar con él. No dé la impresión de ser un preguntón ni menos de ser un entrometido, que esté confesando a los demás.

Ofrezca Charlas educativas sobre Odontología. Hágase conocido sobre un tema que Ud. domina: su propia profesión. Prepare material de exposición, ya sean diapositivas y si esto no le fuera posible, prepare dibujos alusivos o recoja un rotafolio o afiches educativos en el Colegio Odontológico del Perú. Se los entregarán con gusto. El rotafolio es un conjunto de láminas que contienen dibujos sobre nuestra profesión y que han sido finamente confeccionados gracias a la invalorable ayuda económica de algunas firmas comerciales.

Jamás exagere a sus amigos ( antiguos o nuevos ), sobre la bondad de sus trabajos y menos mienta sobre lo que Ud. es capaz de ofrecer y hacer. Nunca se exprese mal de ningún colega, pues Ud. perderá " profesionalismo ". Hablando mal, jamás se queda bien.

f) Muestre buena disposición para su trabajo:

Si alguna persona lo busca en su consultorio y le encuentra malhumorado, hosco, regañando de su propia vida o publicando innecesariamente sus problemas, Ud. no le caerá bien a nadie. Las personas rehuyen a los seres conflictivos y aproblemados. Una cara alegre hace más receptivo a cualquier individuo. Los gestos de malhumor, alejan a los demás.

Siempre hable positivamente de su profesión y de su trabajo. Converse sobre las bondades de los servicios que Ud. es capaz de brindar, pero hágalo con prudencia. No se convierta en un " busca pacientes " ni en " un desesperado por conseguir gente ". 

Cuando alguien le pregunte cómo le va en su trabajo, sea siempre positivo y diga: " Muy bien. No me puedo quejar ". No transmita una imagen triunfalista por que puede generar envidia, pero tampoco exprese " Me va muy mal. No tengo pacientes ", pues fácilmente se podrá interpretar que nadie lo busca, por que Ud. no sabe trabajar.  

Al recibir a un paciente nuevo en su consultorio, no permita que nadie lo interrumpa, mientras lo examina o atiende, para poder ofrecer una buena actitud de escucha y examen. Tómese todo el tiempo que le sea necesario (al principio el tiempo le sobrará), para explicarle sus necesidades. Cerciórese que le entendió. No apabulle con explicaciones o recomendaciones de terapia, pues la persona pensará que Ud. desea solucionar su problema económico de ese mes, con su bolsillo. Ya todos saben que Ud. es capaz de hacer bien muchas cosas de Odontología y nunca sea el encargado de dar a conocer a los demás, lo que Ud. tanto sabe.

Piense que si esa persona se ha dado el trabajo de ir hasta su consultorio, es por que confía personal y profesionalmente en Ud.

g) Honorarios adecuados:

Le recomiendo revisar lo expuesto sobre este tema en el libro " Administración en Odontología ", pues le será indispensable conocer la estructuración técnica del honorario que Ud. percibirá.

Deberá tener claramente establecido su " Costo‑Hora " al que adicionará una
cantidad por concepto de " Utilidad " y así poder obtener el " Honorario‑Hora ".

Contrariamente a lo que se puede suponer a priori, un honorario elevado, no es necesariamente sinónimo de buena calidad. Lo importante es tener siempre presente que por " nuestras ventas ", deberemos obtener un margen de utilidad razonable. Establezca un honorario que sea asequible a las personas que le busquen. Si no lo hace, estará "fuera de mercado", ya que muy pocos o nadie, le podrán abonar lo que pretende por su trabajo.

Igualmente le aconsejo que no " malbaratee su trabajo ", cobrando cantidades irrisorias que a veces ni siquiera le llegarán a cubrir sus costos, como he observado en algunas oportunidades, aunque pueda parecer increíble.

Nadie discute su nivel universitario y todo el esfuerzo y la inversión de dinero y tiempo que ha debido efectuar en sus estudios y en la instalación de su consultorio, pero sea " real " con lo que pretende por su trabajo. No se subestime, ni se sobredimensione. Tenga presente que el nivel de ingresos económicos de las personas es bastante bajo respecto a otros países y que todos estamos sufriendo por la situación actual.

Sea consciente del sentido social de nuestra profesión, lo que no es excluyente para que Ud. pretenda un nivel adecuado de ingresos por su trabajo. Más importante que establecer honorarios altos, es mantener un buen nivel de productividad en su consultorio.

Si logra que las personas de su comunidad perciban que Ud. es un magnífico profesional y que sus honorarios son justos, lo felicito, pues siempre tendrá a quién trabajar. Aquellos a quienes ha atendido bien, sin cobrarles en exceso, serán los encargados de recomendarlo a otras personas. Mucha gente lo buscará.

h) El interminable proceso de su capacitación:

En estos primeros años, le aconsejo que busque superarse intensamente en la profesión, siguiendo todos los Cursos de Post Grado que pueda y que asista a todas las Conferencias y Congresos que le sea posible.

Afortunadamente nuestro Colegio Odontológico del Perú, en coordinación con los Colegios Odontológicos Departamentales, brinda a la profesión un altísimo número de Cursos que le permitirán incrementar sus conocimientos. No desperdicie esta magnífica oportunidad que se le ofrece.

Si tiene la oportunidad de seguir un Curso Regular de Post Grado de 1 o 2 años de duración, ya sea en nuestro país o en el extranjero, hágalo. Cualquier sacrificio que le demande, será recompensado con creces en el futuro.

Desafortunadamente nuestras Universidades y muchas instituciones especializadas, por razones a veces comprensibles, no mantienen programas de especialización como sería conveniente para todos. Aquellas que sí los realizan, no cuentan con la infraestructura suficiente para permitir el ingreso a todos quienes lo solicitan, por lo que la formación de especialistas, es insuficiente.

Si no lograra acceder a las pocas vacantes ofrecidas, busque la Preceptoría de algún profesional distinguido. Si Ud. logra asistir a su consultorio, aunque sea solamente para verlo trabajar, para poder escuchar sus opiniones sobre alguna especialidad, Ud. se beneficiará muchísimo.

Pídale asistir determinadas mañanas o tardes a su Consultorio y así aprenderá mucho más de lo que se pueda imaginar. Tendrá la oportunidad de conocer muchos de los pequeños detalles del trabajo diario y recibirá conocimientos importantes, que muchas veces no se encuentran en los libros. Aprenderá el sistema de trabajo de su preceptor, la manera como trata a sus pacientes, cómo " vende " sus servicios profesionales, cómo cobra sus Honorarios, etc., etc.

Siempre le será conveniente que mantenga lo que he denominado " motor propio ", que es una actitud frente a la vida. Significa que Ud. debe ser el primer interesado en aprender y en surgir, sin necesidad de que nadie le esté empujando a hacerlo. Si Ud. no se preocupa en aprender por propia iniciativa y si no demuestra interés en capacitarse, tenga la seguridad que nadie va a detenerse para perder el tiempo en interesarlo a Ud.

Sea hábil y descubra las áreas en las que su preceptor pueda necesitar de su ayuda, como ser preocuparse de ordenarle sus archivos de diapositivos, prepararle el material de sus Conferencias o Cursos, obtenerle bibliografía sobre un tema determinado que le interese para algún trabajo que vaya a publicar, etc.

Este profesional de prestigio, siempre estará ocupado, pues es solicitado con frecuencia para ofrecer Charlas y apreciará muchísimo que Ud. esté interesado en ayudarle y en ahorrarle tiempo.

Cuando menos lo piense, le será indispensable a su preceptor, quien a posteriori le invitará a trabajar en su Consultorio, en otras condiciones y de esta manera ingresará a su equipo de trabajo.

Tenga siempre la cortesía de asistir a las Conferencias y Cursos que él dicte. Si Ud. no lo hiciera, él podrá pensar con mucha razón que Ud. no está demostrando el debido interés. Después de todo, es Ud. quien lo ha buscado y quien debe demostrar su identificación con él.

5. Oportunidades de trabajo para el recién graduado:

El panorama laboral actual de aquellos que terminan sus estudios de Odontología, no es muy halagador.

Siendo ésta una profesión de servicios, pasará un tiempo largo hasta que se pueda lograr vivir adecuadamente con los ingresos económicos que genere el consultorio particular, que es la meta natural de muchos de los que se han dedicado a esta profesión.

En un primero momento, será bastante complejo contar con un consultorio propio, pues independientemente de la inversión que éste demanda, serán pocos los pacientes que acudan. Al principio, solamente serán atendidos los propios familiares y a los amigos cercanos y se presentará el problema de que a ellos " no se les puede cobrar ". Por lo menos, dará vergüenza hacerlo y no existe ninguna razón para no recibir un honorario por aquellos trabajos que se ejecuten. Igual se debe afrontar una serie de gastos por el mantenimiento del local, pago de los servicios comunitarios y por nuestros materiales de trabajo, entre muchos otros.

Si Ud. desea ser gentil con alguna persona en particular, podrá dejar de cobrar todo o en parte lo referente a " su utilidad ", pero de ninguna manera puede dejar de percibir lo correspondiente al gasto general originado, pues Ud. no solamente estaría haciendo un favor a quien atiende, sino que se estará perjudicando directamente, ya que deberá afrontar de su bolsillo, el gasto originado por la atención.

Ud. debe explicar esta situación con mucha claridad, a sus parientes y amigos y si ellos no entienden fácilmente, no dude en pensar que estarían aprovechándose de su inexperiencia para tratar los asuntos de dinero. En este caso podría estar Ud. frente a familiares que no le aprecian o de amigos que no le conviene.

El consultorio privado deviene casi automáticamente, como la mejor posibilidad de trabajo en la mente del recién graduado, pero no es la única alternativa existente.

Otra opción consiste en postular a alguna de las vacantes que se ofrecen con cierta frecuencia, para trabajar en las dependencias del Ministerio de Salud, el IPSS ( Instituto Peruano de Seguridad Social ), las Fuerzas Armadas y Fuerzas Policiales, en algunas compañías particulares para atender a sus propios empleados y obreros y algunas compañías constituidas por algunos profesionales con el fin de atender por medio de sistemas de seguros, a algunas empresas. Ud. deberá analizar con mucho detenimiento, los Honorarios que se le ofrecen y sobre todo, las condiciones de trabajo que se deseen establecer para Ud.

Los sistemas de pago por su trabajo, se pueden establecer de distintas maneras: Ud. percibirá un importe total a fin de mes, no importando el número de servicios que haya ejecutado o recibirá un porcentaje determinado por aquellos servicios que haya efectuado.

A pesar de que se considera desagradable hablar de dinero, será mucho mejor para Ud., que este tema sea tratado con mucha claridad, antes que Ud. firme un contrato de trabajo o que se establezcan y acepten las condiciones.

Los primeros años, no son nunca los mejores para un recién egresado. Desgraciadamente no se puede ser económicamente independiente desde el principio y pasará algún tiempo hasta que Ud. llegue a sentirse satisfecho en este aspecto. Desafortunadamente así son las reglas de juego, pero no hay que desanimarse.

La Odontología difícilmente permite a una persona volverse " millonario " en el sentido anecdótico de la palabra, pero en algún tiempo, Ud. sentirá la satisfacción de poderse mantener con el producto de su trabajo. La Odontología es una profesión que sí le permitirá vivir adecuadamente en el futuro. Puede Ud. plantearse la posibilidad de asociarse con algunos compañeros de estudio, compartiendo la inversión inicial requerida y el gasto mensual que demande poner un consultorio entre varios profesionales.

Este trabajo de tipo asociativo, exige que antes de empezar a invertir, sean establecidas con mucha claridad las futuras condiciones de trabajo: el horario que cada uno podrá usar las instalaciones, el régimen de uso de los materiales, el sistema de pago de los servicios comunes, la manera como se abonará al Personal, la forma como se prorrateará la utilización de equipos ( el Rayos X, las lámparas de luz halógena y otros ), que son difíciles de controlar su uso.

A pesar que es difícil llegar a comunicar en algunas páginas, todos aquellos conceptos que pueden ser de interés a un recién graduado, hemos tratado de ser lo más concreto posible y creemos que el documento entregado en esta oportunidad, le será sido de utilidad.

Le invito a leer toda publicación que sea referida a Administración en Odontología. A pesar que no es mucho lo que se pueda hallar, buscando siempre se encuentra. Desafortunadamente no se enseña Administración en muchas de nuestras universidades, pero esta ciencia está tomando auge en los últimos tiempos.

Afortunadamente existe ya en nuestro país, la Sociedad Peruana de Administración Integral en Odontología, que está llenando el vacío que existía sobre este tema fundamental del ejercicio de la profesión. Sus puertas están abiertas para todos aquellos que deseen inscribirse y participar de sus actividades.

A continuación y para terminar, entregamos a Ud. un artículo que apareció en la revista Selecciones del Reader's Digest en el mes de Noviembre de 1980 y que deseamos que de su lectura, Ud. pueda orientarse mejor sobre el comentario que hacen las personas, sobre nuestra profesión.

" CONSEJOS PARA ENCONTRAR UN BUEN DENTISTA "

Si ha estado aplazando visitar a un buen dentista por temor al dolor o a un gasto elevado, usted no es el único. En América Latina, por lo menos una de cada tres personas que tienen los recursos económicos y el acceso a los servicios odontológicos, se mantiene incluso años sin visitar a un profesional en esta materia.

Cuando un fortísimo dolor de muelas nos obliga finalmente a actuar, solemos pedir a un conocido que nos recomiende a un dentista, o lo escogemos de la guía telefónica. Con algo de suerte, el dentista escogido puede ser comedido y competente. Sin embargo algunos, una minoría quizá, pero deplorablemente considerable, son incapaces, deshonestos o ambas cosas. Analicemos el asunto:

Aunque no se han efectuado estudios al respecto, la doctora María Guadalupe Rodríguez Mendoza, jefa de Coordinación de Enseñanza del Desarrollo Integral de la Familia en México, afirma que probablemente hasta el 5O por ciento de los dentistas latinoamericanos ejercen sin título o ni siquiera terminaron sus estudios en una Escuela reconocida. La Asociación Dental Mexicana llevó a cabo un estudio en 1979 que publicó en su propia revista durante los meses de Junio y Julio donde concluye que el 30 por ciento de los trabajos dentales, realizados por los 24,000 odontólogos titulados del país, son defectuosos y deben repetirse. La doctora Rodríguez también manifiesta que por lo menos el 45 por ciento de los dentistas que ejercen en nuestro continente, cobran o han cobrado cargos fraudulentos.

Cómo se puede evitar la incompetencia y los cobros desmedidos de ciertos dentistas ?.  A continuación ofrecemos algunos informes basados en consejos emitidos por personas competentes y entendidas en esta materia, que podrán ayudarle a escoger un buen profesional.

En primer lugar, no ignore el consejo de sus amigos y vecinos, pero evalúelo con sentido crítico. Consulte durante cuánto tiempo han sido pacientes del dentista que recomiendan. Si están impresionados por la conducta del profesional,  en una o dos visitas que le hicieron, esta opinión deberá ser considerada con menos fundamentos que si, por ejemplo, el profesional ha atendido a la familia durante muchos años. Pida también que le expliquen el trabajo que les hicieron. Manténgase escéptico si alaban las extracciones sin dolor; pero otorgue mayor consideración si mencionan que el profesional insistió en salvar piezas que los propios pacientes creían perdidas. Además, si fue amable para contestar las dudas que le plantearon y si fueron razonables sus honorarios.

Sin embargo, existen fuentes de orientación mejores que los conocidos. Una de estas puede ser su médico familiar. Pregúntele quién cuida de la dentadura de su familia. Es muy probable que el profesional escogido por él, sea uno de los mejores de la localidad.

Otra posibilidad es acudir a la Facultad de Odontología de la Universidad más cercana. Los profesores están enterados de las técnicas más recientes aplicables en el país, y con facilidad pueden recomendarle a un dentista titulado y especializado en el tipo de tratamiento que requiera, aunque los profesores universitarios no son siempre los mejores dentistas de la zona, sí tienen título y por lo general se prestan a aconsejarle sobre los dentistas más calificados y mejor instruidos, ya que tienen contacto con la mayoría de los profesionales de este tipo en la ciudad. En cualquier caso, cerciórese de que su dentista sea titulado.

No caiga en el error de suponer que los dentistas organizados en grupo garantizan una mejor atención y precios menores por el solo hecho de compartir sus costos. Casi el 80 por ciento de los odontólogos latinoamericanos trabajan solos, o con la ayuda de uno o dos técnicos dentales. Un dentista que opta por trabajar solo, debe conseguir y conservar a sus pacientes por los méritos de su propio trabajo, y no por la seguridad que le brinda un centro establecido. Aunque va contra los intereses del grupo tener entre sus miembros a un dentista incompetente o insensible, muchos permiten que entren al grupo parientes y amigos dejando así que el nepotismo corrompa su hoja de servicios y que produzca, algunas veces, consultorios dentales a destajo.

De cualquier modo, en su primera visita a un dentista, podrá descubrir muchos factores sobre su competencia. Tenga muy en cuenta si no lo interroga con detalles sobre sus antecedentes dentales y médicos. Antes de iniciar cualquier tratamiento, deberá preguntarle si es alérgico a algunos anestésicos, antibióticos u otros medicamentos. También querrá saber si le han diagnosticado diabetes, hemofilia o alguna enfermedad cardiaca. En todos estos casos, el tratamiento dental debe realizarse con más cuidado que el habitual.

Uno de los primeros pasos que el dentista debe seguir, es obtener una radiografía de toda la dentadura. Para ello protegerá al paciente de las radiaciones colocándole un delantal de plomo, sobre todo si se trata de una mujer en edad de tener hijos. Aún así la doctora Rodríguez calcula que hasta el 75% de los dentistas del continente jamás adoptan esta simple precaución.

En la visita inicial, un buen dentista jamás pasará por alto un examen minucioso de sus dientes y encías, en lo que puede tardar hasta una hora. En seguida deberá mostrarle el odontograma que preparó, explicándole con detalles el curso del tratamiento que planea efectuar y el costo de cada trabajo, que no deberá diferir demasiado de la cuenta final.

Las tarifas de los honorarios por asistencia dental varían muchísimo de país en país, de ciudad en ciudad y aún de dentista en dentista, pero la lista que aparece en el recuadro (que hemos incluido al final de esta artículo ), le dará una clara idea de los límites actuales de precios cobrados por los tratamientos más comunes. Si la cuenta de su dentista le parece elevada, solicítele una explicación. Un dentista consciente suele hacer rebajas a las personas cuyas circunstancias justifican una consideración de esta índole.

Tenga mucho cuidado si un dentista nuevo le propone de buenas a primeras cualquier extracción. Pregúntele si no hay forma de salvar la pieza. A simple vista, extraer un diente muy dañado por la caries, puede parecer más económico que someterse al costoso tratamiento del conducto radicular, pero recuerde que aún el puente dental mejor hecho, no reemplaza adecuadamente los dientes que la naturaleza le dio. Cuando una pieza ha sido extraída, la estabilidad de las adyacentes termina por perderse, ya que ahora la presión al masticar, debe ser soportada por las piezas donde se ha fijado el puente.

Si ya ha perdido algunos dientes, los recubrimientos de porcelana y las coronas de oro, pueden ser esenciales como soporte para un puente. Pero sea muy cauteloso si el dentista trata de convencerlo para restaurar alguno de los dientes anteriores solo para mejorar el aspecto de su sonrisa. Este trabajo consiste en recortar y esmerilar cada diente, para poder pegar una corona artificial sobre el raigón. Con esto se debilitan las piezas y se tornan exageradamente sensibles a las temperaturas extremas. Y lo que es peor, los bordes de las incrustaciones, pueden atrapar partículas de alimentos, formando así un medio de cultivo para las bacterias que causarán caries o enfermedad de las encías.

Si los dientes anteriores están deformes, rayados o fracturados, los dentistas disponen en la actualidad de un procedimiento llamado restauración estética o relleno o aumento del diente con Nuvafil ( Resina ). Al esmerilar solo una mínima parte de la capa exterior del esmalte dental, pueden darle nueva forma al diente y le dan un mejor aspecto sin verse artificial. Y si por fractura se ha perdido un gran pedazo del diente, tienen métodos para restaurar la forma original, aplicando sustancias plásticas casi imposibles de identificar aún con el examen mas minucioso.

La mejor prueba para saber si ha encontrado un buen dentista, será el énfasis que él le de a la prevención de su dentadura, más que a la curación de ésta. Por ejemplo, en su primera sesión de tratamiento, es probable que use una solución colorante que tiñe temporalmente los dientes y revela la placa bacteriana que se ha formado sobre ellos, causante de las caries. Después, raspará por completo esta sustancia nociva, escarbando cuidadosamente entre los dientes y bajo los bordes de las encías para asegurar su eliminación total. Por último, le enseñará la forma de utilizar esta solución, cómo cepillarse y usar apropiadamente la seda dental con regularidad, como una forma de prevenir la acumulación de la placa.

Muchos dentistas no se contentan con descubrir la caries visible. Al recubrir los dientes con ciertos selladores plásticos transparentes, de reciente creación, pueden evitar que las fosas y fisuras diminutas, crezcan hasta convertirse en verdaderas cavidades.

Los costos actuales de la atención dental.- 

Aún cuando los costos pueden variar de algún lugar a otro y de dentista a dentista, ésta es una guía general de los límites actuales de los honorarios cobrados por 10 de los procedimientos dentales más comunes. ( cantidad en dólares ).

                                                        Bajo       Promedio         Alto

Examen y Limpieza                                     4.00         13.00           21.00

Radiografía de la dentadura completa     30.00        43.00           65.00

Extracción sencilla                                       6.50        15.00           26.00

Obturación de amalgama de una cara del diente             

(dientes de leche)                                      13.00        23.00           43.00

Obturación de amalgama de 3 caras

(dientes definitivos)                                  17.00        30.00           44.00

Incrustación de Oro ( 1 cara )                   43.00        87.00          152.00

(más el costo del oro según su  cotización 

actual en el mercado )  

Tratamiento del Conducto radicular

(1 conducto, sin obturación)                        52.00        86.00          152.00

Coronas de Porcelana                                   130.00       217.00         326.00

Puente de Metal y Porcelana para 2 dientes 213.00     422.00          737.00

Prótesis Dental Completa

Superior o Inferior, con base acrílica            152.00       261.00          522.00

 ambién hemos creído conveniente poner en sus manos, una relación de Honorarios Profesionales considerados como mínimos, emitida  por el Colegio Odontológico Departamental de Lima, con fecha Marzo de 1991. Los precios son señalados en dólares americanos, para tener mejor valor referencial.

Consulta................................................                             9.09

Profilaxis..............................................                             27.27

Extracción Simple.......................................                       16.36

1 Radiografía periapical................................                      7.27

1 Radiografía con aleta.................................                      7.27

1 Radiografía oclusal...................................                      12.72

2 Modelos  de  Estudio, 
su montaje en Relación Céntrica  en Articulador
Semiajustable ( según criterio ).......                                  27.27

1 superficie de Amalgama                                                   10.90

1 superficie de Resina Autocurable                                     18.18

1 superficie de Resina fotocurable                                      27.27

1 Incrustación piezas anteriores ( sin metal )........           54.54

1 Corona en premolar ( sin metal )......................              80.00

1 Corona Mixta en premolar ( sin metal‑resina )

Veneer                                                                                  100.00

1 Corona 3/4 en molar ( sin metal ).....................             100.00

1 Corona de Porcelana sobre metal en premolares y
  anteriores ( sin metal )..............................                      145.45

1 Prótesis Parcial removible de acrílico................             136.36

1 Prótesis Parcial removible de cromo‑cobalto.......            200.00

1 Placa Total ( acrílico con opuestos naturales ).....           200.00

2 Placas Completas de acrílico ( superior e inferior )..       400.00

1 Endodoncia de pieza unirradicular.....................                72.72

  ( agregar por cada conducto adicional )...............              14.54

1 Perno Muñón en unirradicular ( sin metal )............           45.45

Pulpectomía.............................................                             36.36

Flúor con Sellante......................................                           27.27

Flúor...................................................                                  27.27

 

Ahora que tiene elementos de juicio adicionales sobre su práctica de la profesión, creemos muy importante indicarle que Ud. deberá inscribir su Título Profesional en el Ministerio de Salud ( Av. Salaverry s/n ), para lo cual le será necesario:

a) Llevar 2 fotos tamaño carnet  

b) En el Ministerio, sellarán su Título y le otorgarán un número de Registro.

c) El trámite es gratuito.

Posteriormente deberá acudir al Colegio Odontológico Departamental de su localidad. El de la circunscripción de Lima, se encuentra en la calle Los Próceres 261, Urb. Santa Constanza, Monterrico. Los teléfonos son: 35‑6050 y 35‑9453

Ud. deberá llevar;

a) Título Profesional registrado por el Ministerio de Salud.

b) 2 copias fotostáticas del Título. ( por ambos lados ).

c) 4 fotos tamaño pasaporte.

d) 5 fotos tamaño carnet.

e) Pagar los derechos de inscripción.

Como los importes varían de acuerdo a las localidades, no los hemos señalado.

En la cantidad a abonar, se incluye el pago de 2 cuotas societarias, por inscripción al FOPRODON, por Local y por Federación Odontológica del Perú.

Los recién egresados se encuentran exonerados del 50% del pago de la cuota societaria al Colegio Odontológico Departamental, por el período de 1 año, contados a partir de la fecha de su graduación.

Le entregarán 2 fichas para ser llenadas. Una ficha quedará en el Registro de su Colegio Odontológico Departamental y la otra ficha será enviada para el Registro del Colegio Odontológico del Perú.

El Colegio Odontológico del Perú registrará su Título profesional y comunicará a su Colegio Odontológico Departamental su conformidad y a Ud. se le invitará a juramentar.

En esta ceremonia se le otorgará el Diploma de colegiado, se le entregará el carnet del C.O.P. y el de la FEDERACIÓN ODONTOLÓGICA DEL PERÚ.

Como último comentario: Buena suerte en el camino de la profesión que está Ud. comenzando.

¡ BIENVENIDO A LA ODONTOLOGIA !

Dr. Jaime Otero M.
C.O.P. 0761

jaimeotero@speedy.com.pe

 

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