23. EL COBRO DE LO PACTADO
Dr. Jaime Otero
M. y Dr. Jaime I. Otero I.
Muchas “ventas” no se concretan, porque no se sabe “cobrar ”o “ se cobra
erradamente ” y el esfuerzo fracasa. Como dice el refrán, “ a veces el pan se
quema en la puerta del horno”.
Resumamos expresando que el escenario existente a diario en el consultorio es
bastante concreto: cuando llega un paciente y el dentista se encuentra frente a
él, el profesional lo escucha, analiza, estudia, diagnostica y le propone un
trabajo o una o varias alternativas que serán “convenientes” para solucionarle
su problema, pero que a la vez:
- satisfagan sus necesidades
- sean compatibles
con sus deseos ,
- colmen sus
expectativas o las sobrepase y
- le brinden
mejores condiciones de vida.
Todo el trabajo futuro se cuantificará en un monto de dinero (que llamamos
“honorario”) y será el paciente quien decidirá si opta por aceptar o no, lo que
le hayamos recomendado o propuesto. Si el paciente decide no comprar, no
pagará, se retirará del consultorio y toda nuestra actuación se reducirá a
entregar un “presupuesto”, uno más de los que hayamos realizado en nuestro
ejercicio de la profesión.
Recordemos aquello que hemos venido expresando: la gente “compra beneficios”,
“paga por aquello que le sea conveniente” y lo que le “genere una ventaja”. Lo
hará con su llamado “dinero discrecional” (que es el que “sobra” después de
haber cubierto las necesidades básicas y no muchas familias disponen de él), y
éste no se destina para cosas que no se consideren “realmente necesarias” y
desafortunadamente para nosotros, la odontología no es necesaria o
indispensable para muchísima gente.
Sin embargo, tengamos presente que si bien el tema del dinero es muy importante
para algunos, no lo es para la muchos de quienes deben “comprarnos” ante una
necesidad odontológica. Por eso debemos entender que la gente compra
Odontología para resolver sus “emergencias” porque en el momento que tienen un
dolor de muelas, se hace lo que sea necesario. Si Ud. ha tenido en alguna
oportunidad un dolor agudo en sus dientes, entenderá mejor lo que el paciente
desea: gastar lo que sea con tal de no seguir teniendo dolor.
De Ud. y sus habilidades técnicas para explicar y transmitir sus conocimientos y experiencia y también de su capacidad para manejar los asuntos de dinero, dependerá el índice de aceptación que logre sobre los servicios que proponga.
Desafortunadamente en la Odontología, al menos en nuestro país, el Perú, son
muchos los pacientes que solamente se atienden las emergencias o quienes acuden
a los consultorios particulares en busca de “presupuestos”, los reciben y no
regresan por diferentes razones.
Que la gente se atienda “solamente las emergencias” puede ser comprensible,
pues lo que la gente busca es la “solución a sus problemas” y si no considera
que las necesidades adicionales que le hayamos identificado deben ser
atendidas, no invertirá el dinero disponible (poco o mucho) en cosas que no
considera indispensables y con las que puede convivir sin tener mayores
problemas.
Comentarios
Publicar un comentario