4. VEAMOS LOS HONORARIOS DE MANERA DIFERENTE.
VEAMOS LOS HONORARIOS DE MANERA DIFERENTE.
Dr. Jaime
Otero M. – Dr. Jaime Otero I.
Los dentistas tenemos una manera que podríamos considerar particular o bastante especial, cuando analizamos el tema de nuestros honorarios profesionales. No es fácil calcularlos con naturalidad, certeza y seguridad. Pensamos que tenemos características bastante peculiares para valorizar nuestro trabajo, las cuales no son necesariamente las más adecuadas o las más convenientes desde el punto de vista financiero o empresarial. Hasta nos atrevemos a decir que en muchos casos, estas formas que tenemos de valorar nuestro trabajo, hacen que la Odontología sea más cara y más lejana de la gente, de lo que podría ser.
Veinte o treinta años atrás, los dentistas que estábamos en desacuerdo con los patrones habituales de proceder para cuantificar los honorarios en nuestra profesión, expresábamos nuestra disconformidad con el tema, diciendo que la Odontología la vendíamos por gramos, milímetros cúbicos de material empleados, o por la cantidad de brillo de nuestras restauraciones (cuando solamente usábamos metales como la amalgama, el oro u otros materiales), antes que cobrar por tratamientos unitarios de salud, ya fueran preventivos o rehabilitadores, aunque conceptualmente la salud no se puede fragmentar.
No es que expresemos que estamos en completo desacuerdo con las costumbres que tenemos aún hoy en día casi todos los dentistas al momento de fijar los honorarios, sino que deseamos hacerle pensar en la posibilidad de que Ud. analice que bien podría plantear sus honorarios sobre parámetros o bases estructurales de una manera diferente a la que acostumbra en la actualidad.
Hay varios conceptos sobre los que lo invitamos a reflexionar:
Muchas veces clasificamos y valorizamos nuestro trabajo en relación al tamaño de las restauraciones que vamos a ejecutar: por eso hablamos de obturaciones simples, obturaciones compuestas, obturaciones complejas, etc., que dividen los trabajos por el tamaño y no por la complejidad o por la dificultad de confeccionarlos.
Clasificamos nuestros trabajos en relación al material empleado y hacemos así una gran distinción general entre obturaciones de resina y de amalgama. Cobramos más por las primeras diciéndonos que es porque las resinas son más caras, cuando es más complejo hacer una restauración de amalgama frente a una de resina, verdad ?. No solo es el costo del material sino la manipulación del mismo y la confección de la restauración lo que debe fijar el importe del honorario. Una amalgama generalmente nos demanda mayor tiempo de trabajo desde su preparación cavitaria, manipulación del material y pulido final.
Estamos acostumbrados a “revender materiales dentales” y así expresamos: “Señora. Este trabajo le costará “tanto” porque los materiales que usamos son más caros que estos otros” y eso no es necesariamente cierto. Ud. debe cobrar por lo que hace, por lo que hace, por que su preparación profesional y su capacitación le han permitido lograr hacer algo que no muchos pueden. Ese es su verdadero "valor"
Le decimos a la mayoría de pacientes a quienes les haremos unos trabajos de prótesis: “Bien señora. Ahora hablaré con el Técnico y yo le aviso”. “ Señor. Su trabajo no ha estado listo, porque nos falló el Técnico” y de repente si Ud. fuera el paciente se, diría: “Y por qué no me voy de frente al Técnico para que él me haga los trabajos y me ahorro la intervención de la mano de obra del profesional ?”. Piense en esto, pues de este concepto se pueden derivar muchos comentarios.
Le aconsejamos seguir el siguiente parámetro: determine el número de horas que trabaja al mes en su consultorio y fije una cantidad de dinero que pretenda Ud. recibir por su desempeño. Sea real y no tenga la intención de recibir una enorme cantidad de dinero si solamente le dedica un par de horas diarias. Haga su cálculo sobre lo que sucede en cualquier actividad, sobre 8 horas diarias.
Tenga presente que si trabaja menos horas, el gasto general que le origina su consultorio deberá repartirlo para ser cubierto en menos horas. Su costo hora será mayor y por extensión, sus honorarios deberán ser más altos. Esto no le conviene ni a Ud. ni a sus pacientes.
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