45. NO TENEMOS LA CULPA DE TODO
NO TENEMOS LA CULPA DE TODO
Dr. Jaime Otero M.
Dr. Jaime I. Otero I.
En los últimos tiempos asistimos a una nueva realidad o moda social, en la cual los pacientes emiten sus opiniones desfavorables y sus quejas en contra del trabajo que les realizamos los dentistas u otros profesionales de la salud, hablan libremente delante de terceras personas, dan el nombre del profesional al que se están refiriendo. Lo lastimoso es que lo hacen inelegantemente, sin recato y sin mesura y quienes los escuchan, creen con extrema facilidad lo que estas personas expresan. Nadie pone en duda la verdad de lo que escuchan, nadie sale a favor de los profesionales y las conversaciones terminan cuando alguno de los presentes pide que se repita el nombre del profesional al que se están refiriendo, “para no ir donde él a atenderse”. Se desacredita a los ausentes peor que a los reos, ya que el especialista no tiene la opción de expresarse o rebatir de las acusaciones que gratuita y muchas veces injustas, se le están haciendo.
Sobre la responsabilidad de los pacientes en función del trabajo odontológico que se les hace, podemos emitir opinión por que tenemos experiencia de muchos años de haber atendido pacientes y muchas veces son los pacientes los únicos responsables que los trabajos no queden como deseamos y como deberían, pero eso no lo dicen quienes conversan alegremente como expresáramos en el párrafo anterior.
¿ Qué dentista puede tener la culpa que a una persona le empiece a doler una pieza dentaria luego de 3 o 4 años que se le colocó una obturación provisional, que filtró saliva y gérmenes por los bordes que se rompieron con el uso y que nunca regresó al consultorio a colocarse la obturación definitiva como bien claro se le expresó ? y no es acaso semejante el caso de otra persona que se hizo una endodoncia y que se le rompió el resto de tejido dentario existente por que nunca se hizo el perno y la corona completa que se le recomendó ? y la de otra que no tomó el antibiótico recomendado por nosotros por que fue a la farmacia y el dependiente le recomendó otro fármaco ? o el de esa otra persona que hizo enjuagatorios con una sustancia que le recomendó un amigo o su tía Juanita ?
Sobre Odontología sí hablamos porque la conocemos pero sobre otras áreas de la salud no debemos hacerlo, por que no somos Médicos Cirujanos, Veterinarios, Biólogos, etc., etc., quienes creemos deberían expresar opinión pues siempre el silencio o la indiferencia son dañinos para todos los gremios.
Sabemos que el trabajo de todos los profesionales de la salud tienen límites que se superponen por que tienen elementos comunes que los agrupan dentro de un mismo concepto laboral y de responsabilidad civil, pero la individualización debe ser comentada y sobre todo, analizada.
Por supuesto que no estamos tomando una actitud de defensa cerrada de aquellos casos en los que existe una negligencia profesional comprobada, burda, grave, en donde el especialista se haya equivocado completamente en su evaluación diagnóstica, en el plan de tratamiento y aún en la ejecución de los trabajos propiamente dicho, pero a nuestro modesto entender, luego de realizar práctica de la profesión durante casi 40 años, estos casos son absolutamente excepcionales y no podríamos decir el nombre de ningún colega a quien podamos echarle la culpa total del fracaso de un servicio prestado.
Qué puede hacer un ortodoncista que le explica muy claramente a los padres, antes de empezar el tratamiento, que su trabajo solamente será exitoso si el paciente (niño) es traído al consultorio cada 3 semanas o cada 2 según nosotros indiquemos por las necesidades de terapia, para realizar los controles respectivos y los padres solamente lo traen cada 3 o 4 meses y tienen la falta de vergüenza de decir que no notan cambios en la boca del niño ? Siempre el dentista tiene la culpa en las expresiones de los malos pacientes y eso no deberemos permitirlo. Prefiero que un paciente se vaya a atender a otro sitio adonde le permiten su falta de responsabilidad y su ignorancia, antes que seguirlo trabajando. En estos casos es indudable que el paciente (mejor dicho los padres si el paciente es un niño), no tiene la razón.
Por supuesto que los pacientes tienen todo el derecho del mundo de recibir una atención de primerísimo nivel técnico y de ser atendidos de la mejor manera posible, para lograr a favor de ellos los más altos estándares de calidad, considerando este atributo de los servicios como un factor subjetivo, derivado de las percepciones y sensaciones del paciente, así como de los resultados logrados.
La calidad técnica se puede medir pero fundamentalmente será través de la evaluación que se realice de lo obtenido después del cumplimiento de los postulados o indicaciones de los llamados Protocolos de Atención existentes y del logro de nuevos estados de salud integral a favor de la persona doliente que demandó la atención profesional.
Sin desear salirnos del tema principal de este artículo, pensamos que desafortunadamente los Protocolos son muchas veces engorrosos, muy difíciles de obtener rutinariamente y casi imposible de lograr cumplir con todo lo que estipulan. Parece que en algunos casos han sido confeccionados por técnicos muy alejados de las prácticas clínicas habituales considerando los problemas o circunstancias que las engloban. Es harto difícil de cumplir al pie de la letra todo aquello que estipulan pero desgraciadamente son muy pocos los profesionales que expresan opinión sobre su contenido o eventualmente su desacuerdo sobre lo que esos protocolos proponen. Si los gremios guardamos silencio o si no presentamos protocolos alternativos, nuestro silencio los valida o al menos les otorga gran fuerza legal a la hora de las demandas.
Pensamos que en algunos casos, los Protocolos de Atención han sido elaborados para que se cumplan dentro de un marco de apoyo de infraestructura muy sólido, con el que muchas veces no contamos quienes trabajamos en países del tercer mundo, sobre todo quienes trabajan para el Estado o los Ministerios de Salud. A su vez exigen grandes ejecuciones técnicas, muchas veces ajenas a la realidad educativa del promedio profesional general por falta de oportunidades de perfeccionamiento de grandes grupos de profesionales. Seamos muy claros con este enunciado que puede generar mucha polémica, pero es comprensible que con los ingresos logrados por un profesional de la salud o al menos por un alto número de ellos, no se pueda disponer de todas las opciones educativas que disponen aquellos que trabajan en otras latitudes.
Las soluciones de terapia integral que todos planteamos a nuestros pacientes y que desearíamos para ellos, muchísimas veces no son factibles por el nivel económico de sus bolsillos, pero eso no lo dicen los pacientes. ¿ Quién de Uds. que sea dentista no ha vivido el caso de algún paciente al que le han colocado una corona provisional de acrílico y el paciente haya desaparecido del consultorio y nunca volvió para la corona definitiva ? ¿ o quién no ha tenido algún paciente que le dice que el dentista anterior le puso esa corona de acrílico y que él pensó que era la definitiva de porcelana, quejándose del cambio de color que haya habido ?
Hemos identificado otros dos factores que no siempre son considerados por quienes se atreven a juzgar alegremente el desempeño de muchos de los profesionales de la salud y nosotros comentamos: no se piensa en el incumplimiento de las recomendaciones de terapia que realizamos a la gente ya que cuando recetamos un antibiótico no siempre es tomado de acuerdo a lo que le hemos indicado respecto al número de días o a la dosis o por que la persona no cuenta con el dinero necesario para ello, o por que el dependiente de la farmacia le indicó otro remedio más barato o según su criterio “mejor” que el indicado por el profesional. En otros casos, no muy raros, se cambia nuestras recomendaciones por que una amiga del paciente le recomendó que en vez de tomar ese antibiótico, hiciera unas gárgaras ?.
Alguna vez alguien nos expresó que deberían realizarse comentarios sobre los derechos de los profesionales frente a los de los pacientes, pero creemos que es muy poco lo publicado sobre este aspecto. ¿ Ud. no se animaría a escribir sobre este tema ?
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