51. ENCUENTRE UN LUGAR EN EL MERCADO Y HÁGALO SUYO
ENCUENTRE UN LUGAR EN EL MERCADO Y HÁGALO SUYO
Dr. Jaime Otero M. y Dr. Jaime I. Otero I.
No a toda la gente le gustan las rosas, pero hay muchas personas que las ven con buenos ojos y gozan con sus colores. Los bonsai son admirados por muchos porque podemos tener un paisaje de la naturaleza en un recipiente muy pequeño y podemos moldear un árbol con paciencia, cariño y dedicación.
Lo mismo sucede con su consultorio. Quiéralo mucho porque si Ud. va todos los días a trabajar alegre, con deseos de pasarla bien, si espera vivir momentos gratos, lo logrará. Si lo quiere mucho, le dará buenos frutos. Si lo ve siempre molesto, ni una sola naranja le va a dar. Eso no le conviene porque pasó años de años estudiando, dejando de ir a estar bien con los amigos, dejando de dormir muchas horas para aprobar los cursos y ahora que llega a alcanzar una meta por la que luchó muchos años, no tire todo por la borda, haciendo su máximo esfuerzo para que se le hunda el barco en solo 3 minutos. No habrá sido un buen negocio. Cambie de cara y de actitud que las cosas están difíciles para todos, no solamente para Ud.
Quiera su equipo dental, las sillas de la sala de recepción, la computadora que compró con mucho esfuerzo, al equipo de rayos, acaricielo, para que siempre esté muy contento, limpio y listo para tomar excelentes radiografías. Sus forceps le permitirán trabajar bien si siempre están durmiendo tranquilos en un cajón del gabinete, uno al lado del otro, con espacio para dormir cómodos. A ellos véalos como sus amigos porque son parte de Ud. Téngalos bien cuidados. Se lo agradecerán lo mismo que sus espejos bucales. Son sus aliados incondicionales para hacer buena Odontología y lograr dinero, que le permitirá vivir mejor.
Hemos hecho este alto en el camino por que deseamos que reflexione y sea consciente que si Ud. no está con buena cara, a la Odontología nunca la verá con afecto y no logrará buenos resultados. Sea amigo de Ud. mismo y cuide la imagen que proyecta. Los demás lo observan.
Si es optimista, sus pacientes lo apreciarán. Si es gentil en su trato, la gente irá con gusto a visitarlo, así no se vaya a atender, sino que hasta podrán pasar a tomarse un café juntos. Tenga espacios físicos y de tiempo para hacer el diálogo con los amigos. No vea su consultorio como un escenario donde van solamente los esclavos (Ud.) y los dolientes (pacientes) y también donde acude un grupo de gente sin cara ni problemas (su personal asistente), ya que ellos sí tienen caras y muchos problemas que Ud. deberá aprender a conocer, compartir y ayudar a resolver, si desea que lo vean como a un amigo y no como un antipático jefe.
Cuando hay alguien que sonríe, los demás viven mejor. Si hay una persona que sabe tender una mano cuando es necesario (usted mismo), verá cómo hasta le puede provocar atender sin ver el bolsillo de algún paciente que lo necesite y darle una mano en un momento difícil. Así se hace la clientela: todos los días, en todo momento, abrazando a sus pacientes, queriéndolos, alegrándose por su cumpleaños, acompañándolos en momentos de enfermedad, compartiendo su tristeza, conociendo sus problemas y siendo parte de sus soluciones. Conozca mejor a quienes lo rodean y si son sus clientes, mucho mejor.
Cuando pueda hablar un minuto de cada amigo que lo busca, vivirá más contento y si tiene cara de que es feliz, a los demás le gustará vivir más cerca de Ud. Recién lo verán como parte de su mundo y lo que Ud. siempre quiso, ser su dentista, se hará realidad, porque será un amigo y la gente busca amigos que les curen sus bocas. Sonría y gracias por leernos.
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