53. ÉTICA PROFESIONAL.
ÉTICA PROFESIONAL.
Dr. Jaime Otero M.
Dr. Jaime Otero I.
En más de una oportunidad nos han preguntado qué entendemos por “Ética" y no nos ha sido fácil expresarnos en muy pocas palabras. Nos ha sido siempre difícil hacerlo de manera concreta y sobre todo, lograr que se nos entienda con claridad por que muchas veces hemos encontrado que muchos profesionales entienden por Ética conceptos incompletos, orientado su entendimiento hacia espacios conceptuales no precisos y aún a veces errados.
La Etica es una ciencia cuyo nombre deriva del vocablo griego “ethos“ que significa “costumbre“. Por ello, sí es posible definir a priori a la Etica, como “la ciencia de las costumbres“. Tengamos siempre presente que las costumbres son establecidas por quienes nos rodean más que por nosotros mismos, ya que el hombre no es un ser que se encuentra solo ni en el universo ni en la sociedad que lo envuelve y que influye sobre él. Las costumbres son entendidas como la manera que se comporta un ser y las imponen quienes conforman el medio en el que nos encontramos. Debemos cumplirlas y respetarlas por que la convivencia armónica así lo exige. De otra manera se origina el rechazo, la condena y hasta el apartamiento del individuo. Esta separación que hace la sociedad de aquel que no respete las costumbres establecidas grupalmente, puede ser establecida de una manera que no tiene fronteras materiales originándose la condena en el pensamiento o en las obras o puede hasta originarse un aislamiento físico, que da origen a las cárceles. El hombre rechaza a quien mata, a quien roba, a quien miente, a quien no trabaja, entre muchas otras actitudes o incumplimiento de costumbres.
La Ética es una ciencia dinámica que origina una conceptualización de la misma índole, por que el modo de actuar de las personas ha ido modificándose en una infinidad de aspectos con el transcurrir del tiempo. Aquello que hace cien años atrás era aceptado habitualmente como correcto o adecuado, puede que ahora no lo sea, exactamente como que podrán o nó serlo en el futuro determinadas actitudes o conductas que mantenemos en la actualidad. De repente dentro de 100 años muchas de las cosas que ahora nos parecen bien o mal, en ese momento del futuro no lo sean.
Desafortunadamente el hombre no es un ser absolutamente predecible puesto que nadie conoce cómo pensaremos en unos años más. El criterio humano individual y grupal cambia de acuerdo a la evolución social y ésta a su vez es consecuencia de los conocimientos basados en los acontecimientos y los descubrimientos. Lo que el hombre piensa sobre el sexo es ahora absolutamente diferente de su concepción hace escasos 50 años atrás por que es mucho lo que se ha descubierto sobre la biología y fisiología del sistema reproductor del hombre. No es que no estemos refiriendo a “ la conducta moral “ del hombre respecto a este tema del sexo, sino al “ comportamiento “ como actitud, frente a ello.
Podrá suceder aquello que expresó en su momento el filósofo Séneca: “ lo que antes eran defectos, ahora son virtudes “, aceptándose a su vez que hoy puede haber sido transformado en “defecto“, aquello que Séneca en su momento consideró como una “virtud“. El hombre cambia, las sociedades cambias es una aseveración innegable. La relación del hombre consigo mismo, con los demás, con su tribu social, es ahora muy distinta que a principios o mediados de este siglo. Esta mutación nos exige hacer conciencia sobre ello y prepararnos para recibir los cambios con naturalidad y eficiencia, si es que deseamos mantenernos vigentes y no convertirnos en individuos obsoletos fuera de lugar societario o de época filosófica.
La Ética se refiere a lo que es considerado como “ correcto o incorrecto “ y no principalmente a lo que es considerado como “ bueno o como malo “ ya que de ello se ocupa la Moral, ambas ramas de la Filosofía, que es la ciencia del saber que tiene como fundamento a la razón. Por ello, la Ética y la Moral pueden permitirse ser pendulares pero no ser conceptos transformables en su esencia. Lo bueno será siempre bueno y lo malo, también lo será. Cuando el hombre considera como bueno aquello que sustancialmente es malo, es por que se encuentra en retroceso evolutivo. No deseamos insistir sobre estos conceptos por que son fácilmente entendibles y no deseamos extendernos en exceso.
Lo que se considera como “ correcto o incorrecto “ lo determina la sociedad, el grupo de hombres que la conforman y la integran, aún a costa de que individualmente no lo aceptemos con integralidad. Por ello es la sociedad quien determina las costumbres del grupo y no lo hace un solo individuo, ya que por Decreto se puede eventualmente gobernar un país, pero con una disposición legal, sea cual fuere su naturaleza, no se puede transformar el pensamiento del hombre y menos imponerle uno nuevo, mejor o peor haciéndole que acepte aquello que rechaza por indebido.
Esto es esencia la Ética: la ciencia de las costumbres, la ciencia del comportamiento. La conducta la contempla la Moral que se ocupa de lo bueno o lo malo. Ética no es solo hacer o no propaganda o publicidad, sino Ética es la ciencia que se ocupa del comportamiento del profesional médico respecto a sus pacientes, a su entorno, a su medio social, a sus demás colegas. Se es o no ético en lo interior ya que el convencimiento regula el comportamiento. Cuando la Ética se refiere a las normas de comportamiento de un grupo en particular, se origina la Deontología. Se es o nó ético, de la misma manera que se es o no deontológico. Quien actúa correctamente en su interioridad lo hará con los demás.
La Deontología Médica y Odontológica establecen el respeto al paciente tanto en el trato como en la protección, mantenimiento y recuperación de su salud. Por ello no es ético no esterilizar los instrumentos y también lo es no preocuparse conscientemente en supervisar que otros lo hagan adecuadamente por encargo nuestro. No es ético despreciar al paciente y no tratarlo con respeto, paciencia, buen ánimo y de acuerdo a sus necesidades, anhelos y posibilidades, etc., etc. Tampoco es ético cobrar de más, no capacitarse para siempre hacer las cosas de la mejor manera, hacer un trabajo cuando uno no es capaz de ejecutarlo con estándares de excelencia. No es ético referirse inadecuadamente a terceros y se falta a la deontología cuando se piensa o habla mal de quienes pertenecen a nuestro grupo profesional. No se es ético cuando se viola el secreto profesional o con el afán de obtener ventajas personales divulgamos lo que nuestro pacientes tienen o tuvieron. Tampoco es ético sentirse mejor o superior científica o técnicamente a los demás, simplemente por que no lo somos y jamás podremos aceptar como correcta la soberbia, por que la sociedad la rechaza.
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jaimeotero@hotmail.com
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Lo expresado en este escrito, fue incluido en material de estudio entregado a los asistentes a nuestros Cursos de Post Grado de 18 meses de duración, que ofrecimos durante 5 o más años.
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